Revista Científica Ciencia y Descubrimiento, Periodicidad: Trimestral, Volumen: 4, Número: 1, Año: 2026 (enero - marzo)
ISSN (en línea) 3073-1232 - https://doi.org/10.63816/b926jw42 - https://cienciaydescubrimiento.com
Recibido: 25/12/2025
Aceptado: 03/01/2026
Publicado: 22/01/2026
Autor:
MSc. Puche Castillo, Ender Jesús
Universidad Pedagógica Experimental Libertador
https://orcid.org/0009-0008-6199-2951
Punto Fijo – Venezuela
Dra. Ojeda de Muriel, Norys Josefina
Universidad Pedagógica Experimental Libertador
https://orcid.org/0000-0003-3730-8028
Punto Fijo – Venezuela
Descriptores: Ambientes de aprendizaje, Convivencia escolar, Valores del Cristianismo.
ABSTRACT
The present investigation aims to determine the current reality regarding the practice of the Values of Christianity in daily coexistence in the learning environments of the students of the 2nd year section B of the National Educational Unit Benedicto Mármol in the town of Punto Fijo, Falcón state. The research is framed in the quantitative approach, a type of research is descriptive and cross-sectional, under a field modality. The population and the sample was represented by the 32 students who live in the 2nd year section "B"; Because it is a population, it is considered finite and accessible. The survey technique was used and the questionnaire as an instrument, information from the subjects was obtained through a self-administered questionnaire with sixteen (16) multiple-choice items with a Likert-type scale of five alternatives with five (5) answer alternatives. Regarding Validity, this research used content validity and reliability, which were calculated using Cronbach's alpha. In conclusion, it can be stated that students need to reinforce the practice of Christian values in order to enjoy a peaceful and healthy coexistence within their learning environments.
Descriptors: Learning Environments, School Coexistence, Christian Values
En los últimos años, la educación ha asumido un rol cada vez más integral, orientado no solo al desarrollo cognitivo de los estudiantes, sino también a la formación ética, moral y social, esta visión responde a las múltiples transformaciones sociales que inciden directamente en la conducta de niños y adolescentes, generando nuevos desafíos para las instituciones educativas en la construcción de una convivencia escolar armónica y respetuosa.
El contexto familiar constituye el primer espacio donde el ser humano adquiere valores, normas y modelos de comportamiento que influyen de manera decisiva en su desarrollo personal y social, desde la infancia, los niños interiorizan actitudes y principios que posteriormente se reflejan en su desempeño escolar, en sus relaciones interpersonales y en su manera de enfrentar los conflictos cotidianos.
No obstante, la escuela se consolida como el segundo gran escenario formativo, en el cual los estudiantes continúan el proceso de construcción de valores a través de la interacción constante con docentes, compañeros y la comunidad educativa en general. En este entorno, los valores aprendidos en el hogar se fortalecen, se cuestionan o se reconfiguran, influyendo directamente en la convivencia diaria dentro de los ambientes de aprendizaje.
En respuesta a esta realidad, el Currículo Básico Nacional, en su más reciente reforma, ha incorporado la educación en valores como un eje transversal del proceso educativo, esta decisión curricular reconoce la necesidad de formar ciudadanos íntegros, capaces de convivir en sociedad, respetar la diversidad y asumir responsabilidades individuales y colectivas frente a los retos del mundo actual.
Dentro de este marco formativo, los valores del cristianismo adquieren especial relevancia, al constituir principios morales que han orientado históricamente la conducta humana, estos valores, fundamentados en las enseñanzas de Jesucristo y en la Biblia, promueven actitudes como el amor al prójimo, la solidaridad, la justicia, la humildad y el respeto por la dignidad humana, elementos esenciales para una convivencia pacífica.
A pesar de los cambios sociales y culturales experimentados a lo largo del tiempo, los valores cristianos han mantenido su vigencia como referentes éticos que influyen tanto en la vida personal como en la organización social, su práctica favorece relaciones basadas en el respeto, la empatía y la responsabilidad, contribuyendo a la construcción de entornos educativos más humanos e inclusivos.
En el ámbito escolar, la práctica de los valores del cristianismo se refleja de manera directa en el comportamiento cotidiano de los estudiantes, en el respeto consciente de las normas de convivencia, en la forma pacífica y dialogada de resolver los conflictos y en la calidad de las relaciones interpersonales que establecen entre sí. Cuando estos valores están presentes y son promovidos de forma sistemática por la comunidad educativa, se genera un clima escolar positivo, caracterizado por el respeto, la solidaridad y la empatía, que favorece significativamente el aprendizaje, el bienestar emocional y el desarrollo socioemocional integral de los educandos.
Sin embargo, en diversos contextos educativos se ha evidenciado una disminución en la práctica de valores éticos y cristianos, lo que se traduce en problemas de convivencia, indisciplina y conductas agresivas; esta situación plantea un problema relevante para la educación, ya que afecta directamente el bienestar de los estudiantes y el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Carreras et al. (1995) señalan que los valores actúan como guías fundamentales de la conducta humana, permitiendo al individuo establecer jerarquías entre sus acciones y otorgar sentido a su vida, en ausencia de estos referentes, las personas quedan expuestas a pautas externas que pueden generar confusión, desequilibrios emocionales y dificultades en la convivencia social.
En este sentido, la familia y la escuela comparten la responsabilidad de educar en valores, orientando a los estudiantes en la construcción de criterios éticos que les permitan desenvolverse de manera adecuada en su entorno; cuando esta labor se ve debilitada, se incrementa la probabilidad de que surjan comportamientos inadecuados que afecten la convivencia escolar.
Cortina (2011) advierte que la ausencia de valores éticos y cristianos en la escuela trae consigo problemas como la agresividad, el incumplimiento de normas y la indisciplina, situaciones que coinciden con las conductas observadas en los estudiantes del 2do año sección B de la Unidad Educativa Nacional Benedicto Mármol, ubicada en la localidad de Punto Fijo, estado Falcón.
En dicha institución se ha evidenciado la presencia de vacíos en la práctica de valores cristianos, manifestados en conductas de agresividad, uso inadecuado del lenguaje, inseguridad emocional, escasos hábitos de estudio y dificultades para la convivencia, estas situaciones están asociadas, en gran medida, a factores familiares y sociales como la ausencia de la figura paterna, desequilibrios emocionales y una limitada formación cristiana.
Ante este contexto, surge el problema de investigación relacionado con la práctica de los valores del cristianismo en la convivencia escolar, lo que conduce a plantear las siguientes interrogantes: ¿Cómo es la situación actual sobre la práctica de los valores del cristianismo en la convivencia escolar dentro de los ambientes de aprendizaje de la Unidad Educativa Nacional Benedicto Mármol? y ¿De qué manera se evidencia dicha práctica en la convivencia diaria de los estudiantes del 2do año sección B?
Estas interrogantes orientan el desarrollo del estudio y permiten delimitar el análisis de la problemática, enfocándose en la realidad concreta de los estudiantes y en las manifestaciones observables de la práctica de los valores cristianos dentro del contexto escolar; a partir de ellas, se busca comprender la situación actual y generar aportes significativos al fortalecimiento de la educación en valores.
En coherencia con lo expuesto, la presente investigación tiene como objetivo general examinar la práctica de los valores del cristianismo en la convivencia diaria de los estudiantes del 2do año sección B de la Unidad Educativa Nacional Benedicto Mármol, en la localidad de Punto Fijo, estado Falcón; y como objetivo específico determinar la realidad actual de dicha práctica dentro de los ambientes de aprendizaje, con la finalidad de aportar elementos que contribuyan a mejorar la convivencia escolar y la formación integral de los educandos.
Los valores morales del cristianismo
La moral cristiana ha sido objeto de estudio y debate a lo largo de los siglos, generando una rica tradición de análisis que invita a reflexionar sobre la naturaleza de los valores que esta propone, en este documento, se argumentará que los valores morales del cristianismo no solo son fundamentales para la formación ética de los individuos, sino que también ofrecen un marco de referencia para abordar los desafíos contemporáneos en diversas esferas sociales. Para ello, se explorarán las enseñanzas de destacados autores que han investigado esta temática y se establecerá su relevancia en el mundo actual.
Fundamentación de los valores morales en el cristianismo
Los valores morales del cristianismo están arraigados en la enseñanza de Jesucristo y en las escrituras sagradas. Según el Nuevo Testamento, los principios básicos incluyen el amor, la justicia, la misericordia y la humildad. El conocido teólogo Karl Barth (1963) sostiene que el amor es el núcleo de la ética cristiana; este amor no es solo un sentimiento, sino un imperativo que guía las acciones hacia los demás. En su obra "La ética cristiana", Barth argumenta que la relación del individuo con Dios debe traducirse en un compromiso activo con el prójimo, destacando la importancia de vivir los valores cristianos en la práctica diaria (Barth, K. 1963. *Ethics*).
Por otro lado, el filósofo contemporáneo Alasdair MacIntyre (1981), en su libro "Después de la virtud", enfatiza que los valores morales deben estar enraizados en tradiciones culturales específicas, siendo el cristianismo una de las más influyentes en Occidente. MacIntyre sugiere que la pérdida de un marco ético común en la sociedad moderna ha llevado a una fragmentación del discurso moral, lo cual resalta la necesidad de retornar a los fundamentos de una moralidad compartida como la que propone el cristianismo.
La moralidad es uno de los aspectos más debatidos de la filosofía y la teología, y el cristianismo, con su rica tradición filosófica y ética, ofrece un amplio campo de estudio sobre los valores morales que promueve. Este documento argumentativo busca explorar los valores morales del cristianismo a través de las perspectivas de diversos autores, analizando su relevancia en el mundo contemporáneo y cómo han influido en la formación ética de individuos y sociedades. Con base en la obra de pensadores cristianos y filósofos contemporáneos, se planteará que los valores morales del cristianismo no solo son fundamentales para la vida espiritual, sino que también constituyen un marco ético esencial para la convivencia social.
En primer lugar, es importante destacar que los valores morales del cristianismo se centran en conceptos como el amor, la compasión, la justicia y la humildad. Según el teólogo cristiano C.S. Lewis, en su obra "Mero cristianismo" (1952), la ley moral se encuentra inscrita en los corazones de todas las personas, lo que implica que los valores cristianos trascienden las barreras culturales y temporales. Lewis argumenta que esta ley moral es una prueba de la existencia de un orden divino que guía el comportamiento humano (Lewis, 1952). La noción de que el bien y el mal son inherentes a la naturaleza humana establece un punto de partida sólido para comprender los valores cristianos como universales.
El amor, particularmente el amor al prójimo es quizás el valor más destacado en la enseñanza cristiana. En el Nuevo Testamento, Jesús dice: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39, NVI). Este principio ha sido objeto de estudio por varios autores, incluyendo a Martin Luther King Jr., quien en su obra "Strength to Love" (1963) subraya la importancia del amor en la lucha por los derechos civiles. King argumenta que el amor es una fuerza profundamente transformadora que puede superar el odio y la injusticia. Esta perspectiva ilustra cómo los valores cristianos pueden servir como un fundamento ético para abordar conflictos sociales y promover la paz.
Principales valores morales del cristianismo
Los valores morales del cristianismo son principios fundamentales que guían la conducta de millones de personas alrededor del mundo. Estos valores, derivados de las enseñanzas de Jesucristo y de la Biblia, no solo influyen en la vida personal de los creyentes, sino que también tienen un impacto significativo en la sociedad en su conjunto. A lo largo de los años, estos principios han evolucionado, pero su esencia se ha mantenido constante, promoviendo el amor, la compasión, la justicia y el perdón.
Uno de los valores más destacados del cristianismo es el amor al prójimo. En el Evangelio de Mateo, se enseña que debemos amar a nuestros vecinos como a nosotros mismos. Esta enseñanza ha llevado a numerosos movimientos sociales y a la creación de organizaciones benéficas que trabajan para ayudar a los más necesitados, desde comedores comunitarios hasta refugios para personas sin hogar. En años recientes, hemos visto cómo estos valores se han aplicado en situaciones de crisis, como la pandemia de COVID-19, donde muchas comunidades se unieron para ayudar a los afectados, mostrando un claro ejemplo de amor y solidaridad.
Otro valor esencial es el perdón. El cristianismo promueve la idea de perdonar a aquellos que nos han hecho daño, un concepto que se refuerza en las enseñanzas de Jesús sobre la importancia de la reconciliación. En un mundo caracterizado por conflictos y divisiones, el perdón puede ser una poderosa herramienta para sanar heridas y reconstruir relaciones. En la actualidad, iniciativas de reconciliación en lugares como Colombia, donde se han ajustado cuentas con el pasado violento, demuestran que el perdón puede contribuir a la paz y la estabilidad social.
La justicia también es un valor central en la moral cristiana. En la Biblia, se enfatiza la importancia de defender a los oprimidos y buscar una sociedad más equitativa. Esto ha llevado a la Iglesia a involucrarse en cuestiones sociales como los derechos humanos, la equidad de género y la protección del medio ambiente. En tiempos recientes, muchos líderes cristianos han alzado la voz contra la injusticia racial y económica, recordando a los creyentes que trabajar por la justicia es parte de su fe.
La enseñanza de valores morales en la educación
A través de la historia, la enseñanza de los valores morales derivados del cristianismo ha estado presente en los sistemas educativos. El educador y filósofo español José Ortega y Gasset (1930) destacó que la educación debe ser integral y no solo centrarse en aspectos técnicos. En su obra "La rebelión de las masas", Ortega defiende la idea de que una educación basada en valores morales promovidos por el cristianismo puede contribuir a formar ciudadanos responsables y éticos en un contexto democrático (Ortega y Gasset, J., 1930. *La rebelión de las masas*).
Asimismo, autores como Thomas Groome (1998) han propuesto modelos de educación cristiana que integran la espiritualidad y la ética en el proceso de enseñanza. En su obra "Educación en la fe: un enfoque práctico", Groome expone la idea de que al educar en valores morales, se fomenta no solo el desarrollo intelectual, sino también el crecimiento emocional y espiritual del individuo (Groome, T. 1998. *Sharing Faith: A Comprehensive Approach to Religious Education and Pastoral Ministry*).
Aplicación de los valores morales en el contexto actual
La pertinencia de los valores morales del cristianismo se hace evidente cuando se examinan los problemas éticos actuales, tales como la injusticia social, la violencia y la crisis ambiental. El autor Gustavo Gutiérrez (1971), uno de los precursores de la Teología de la Liberación, argumenta que el valor de la solidaridad, basado en el amor al prójimo, es fundamental para abordar situaciones de desigualdad y sufrimiento en la sociedad. En su obra "Teología de la liberación", Gutiérrez señala que la fe cristiana debe traducirse en acción social, promoviendo la justicia como un valor central (Gutiérrez, G. 1971. *Teología de la liberación*).
Críticas y desafíos a los valores morales cristianos
Sin embargo, la enseñanza de los valores morales del cristianismo también enfrenta críticas. Autores como Dawkins (2006) en "El espejismo de Dios" cuestionan la necesidad de una base religiosa para la moralidad, sugiriendo que las nociones de bien y mal pueden ser entendidas y practicadas sin referencia a la fe. Esto plantea el desafío de cómo integrar estos valores en una sociedad cada vez más pluralista y secularizada.
Además, algunos críticos argumentan que ciertas interpretaciones de la moral cristiana han sido históricamente utilizadas para justificar la opresión o la exclusión de grupos minoritarios. En su análisis, la filósofa Susan Neiman (2015) señala que es crucial reinterpretar los textos y enseñanzas cristianas de manera que promuevan la inclusión y la equidad, en lugar de perpetuar divisiones (Neiman, S. 2015. *Why Grow Up? *).
La investigación se enmarca en el enfoque cuantitativo, el cual, según Chávez (2007), se orienta a describir la realidad tal como se presenta, a partir de supuestos teóricos y empíricos que permiten analizar un hecho, situación o grupo social sin modificarlo, este enfoque privilegia la medición objetiva, el uso de instrumentos estructurados y el análisis estadístico, con el propósito de manifestar el estado actual del fenómeno de estudio de forma sistemática y verificable, siguiendo una orientación empírico-experimental que busca describir la realidad existente.
El tipo de investigación es descriptivo, ya que se centra en caracterizar y detallar las particularidades del fenómeno analizado; al respecto, Hernández, Fernández y Baptista (2014) señalan que la investigación descriptiva permite describir de manera sistemática las características de los fenómenos estudiados, identificando su comportamiento y estado real en un contexto determinado, sin establecer relaciones de causalidad ni intervenir en las variables.
El diseño de investigación es no experimental y transeccional, dado que no se manipulan deliberadamente las variables, sino que se observan tal como ocurren en su contexto natural; Hernández, Fernández y Baptista (2014) sostienen que en este tipo de diseño los datos se recolectan en un solo momento con la finalidad de describir variables y analizar su incidencia e interrelación; asimismo, el estudio es de campo, ya que la información se obtuvo directamente del lugar donde se manifiesta el fenómeno, permitiendo una observación real y directa de los sujetos involucrados (Arias, 2006).
La población estuvo conformada por los treinta y dos (32) estudiantes del 2do año sección “B” de la Unidad Educativa Nacional Benedicto Mármol; Chávez (2007) define la población como el universo de elementos sobre los cuales se pretende generalizar los resultados de la investigación, caracterizados por atributos comunes que los hacen pertinentes para el estudio; en este caso, la población es finita, accesible y plenamente identificable.
En cuanto a la muestra, se aplicó un censo poblacional, debido a que el número de sujetos fue manejable y permitió incluir a la totalidad de la población; Tamayo y Tamayo (2010) afirman que el censo poblacional es el tipo de muestra más representativo, ya que integra a todos los miembros del universo de estudio. De igual forma, Arias (2006) señala que este tipo de población se caracteriza por conocerse con exactitud el número de unidades que la conforman y por contar con registros documentales de las mismas.
Para la recolección de datos, se utilizó la técnica de la encuesta, considerada por Hernández, Fernández y Baptista (2014) como un procedimiento eficaz para recopilar información concreta sobre un tópico específico, mediante preguntas estructuradas que facilitan la tabulación y el análisis de los datos; el instrumento empleado fue un cuestionario estructurado, definido por los mismos autores como un conjunto organizado de preguntas que permite obtener información directa sobre las variables objeto de estudio.
El cuestionario aplicado fue auto administrado, conformado por dieciséis (16) ítems de selección múltiple con una escala tipo Likert de cinco alternativas: siempre, casi siempre, a veces, casi nunca y nunca, orientadas a medir los valores del cristianismo seleccionados (humildad, bondad, justicia y santidad); este instrumento permitió recopilar información pertinente y coherente con los objetivos planteados en la investigación.
La validez del instrumento fue de contenido y se realizó mediante el juicio de expertos, procedimiento que, según Hernández, Fernández y Baptista (2014), permite determinar el grado en que el instrumento representa adecuadamente el dominio del constructo que se pretende medir; Chávez (2007) señala que este tipo de validez se fundamenta en el criterio especializado y no se expresa numéricamente; en este estudio, cinco (5) expertos evaluaron la coherencia, pertinencia y correspondencia del instrumento con los objetivos de la investigación.
En relación con la confiabilidad, se aplicó una prueba piloto y se calculó el coeficiente Alfa de Cronbach, obteniéndose un valor de 0,96, lo cual indica una muy alta confiabilidad del instrumento. Hernández, Fernández y Baptista (2014) definen la confiabilidad como el grado en que un instrumento produce resultados consistentes al aplicarse repetidamente; este resultado coincide con los criterios de interpretación señalados por Ruiz Bolívar (1998), citado por Chávez (2007).
Por ello, el procedimiento de la investigación comprendió la revisión teórica, el diseño y validación del instrumento, la aplicación del cuestionario a la población censal, la tabulación de los datos y su análisis estadístico; las variables de estudio representan características susceptibles de medición; Sabino (2000) define la variable como toda propiedad que puede ser observada, medida y analizada; en este estudio, las variables fueron definidas conceptual y operacionalmente mediante dimensiones e indicadores, permitiendo una aproximación objetiva y sistemática al fenómeno investigado.
Finalmente, en correspondencia con el sistema de variables del estudio, se incorpora la variable Valores del Cristianismo, sustentada teóricamente en lo planteado por Catholic.net (2018), quien define los valores cristianos como principios ideológicos y morales que orientan la conducta de la sociedad y que han sido enseñados por Dios, tales como la humildad, la abnegación, la bondad, la caridad fraterna, la santidad, entre otros, considerados como la base del comportamiento del cristiano; en el contexto educativo, estos valores adquieren especial relevancia al influir directamente en la convivencia escolar, el respeto mutuo y las relaciones interpersonales entre los estudiantes.
Desde el punto de vista operacional, los valores del cristianismo se conciben como los principios fundamentales presentes en la vida y obra de Jesucristo, manifestados a través de las actitudes y comportamientos de los estudiantes en su entorno escolar; para su medición, la variable fue desagregada en la dimensión valores fundamentales, con las subdimensiones humildad, bondad, justicia y santidad, las cuales fueron evaluadas mediante un cuestionario estructurado de dieciséis (16) ítems distribuidos de la siguiente manera: humildad (ítems 1, 2, 3 y 4), bondad (ítems 5, 6, 7 y 8), justicia (ítems 9, 10, 11 y 12) y santidad (ítems 13, 14, 15 y 16), conforme al Cuadro 1 de operacionalización de las variables (Puche, 2025).
Tabla 1
|
Subdimensión: Humildad |
|||||||
|
Ítems 1 |
% |
Ítems 2 |
% |
Ítems 3 |
% |
Ítems 4 |
% |
|
5 |
15,63 |
3 |
9,38 |
4 |
12,5 |
3 |
9,38 |
|
3 |
9,375 |
4 |
12,5 |
2 |
6,25 |
2 |
6,25 |
|
4 |
12,5 |
7 |
21,88 |
3 |
9,375 |
4 |
12,5 |
|
5 |
15,63 |
9 |
28,13 |
6 |
18,75 |
3 |
9,38 |
|
15 |
46,88 |
9 |
28,13 |
17 |
53,13 |
20 |
62,5 |
|
32 |
100 |
32 |
100 |
32 |
100 |
32 |
100 |
Fuente: Puche, 2025
Figura 1

Subdimensión: Humildad
El análisis de la Subdimensión Humildad evidencia una tendencia mayoritariamente favorable en las respuestas de los estudiantes, lo que indica una presencia significativa de este valor en la convivencia escolar. En el ítem 1, el 46,88 % de los encuestados se ubica en la opción de mayor valoración, seguido de porcentajes menores distribuidos en las categorías intermedias, lo que refleja que casi la mitad de los estudiantes manifiesta conductas asociadas a la humildad de manera constante. De forma similar, en el ítem 2 se observa que el 28,13 % concentra la mayor frecuencia, aunque con una dispersión mayor en las demás alternativas, lo que sugiere que, si bien el valor está presente, no se practica de forma homogénea en todos los estudiantes.
Por su parte, el ítem 3 presenta un resultado aún más significativo, ya que el 53,13 % de los participantes se ubica en la opción de mayor puntuación, evidenciando una percepción positiva y sólida respecto a las actitudes humildes en el entorno escolar. Este comportamiento se reafirma en el ítem 4, donde el 62,5 % de los estudiantes seleccionó la categoría más alta, indicando que la mayoría reconoce y practica acciones vinculadas con la humildad en su interacción diaria. En conjunto, los resultados de esta subdimensión permiten inferir que la humildad es un valor cristiano presente de manera relevante en los estudiantes del grupo estudiado, aunque con variaciones en su nivel de manifestación según la situación evaluada.
Tabla 2
|
Subdimensión: Bondad |
|||||||
|
Ítems 5 |
% |
Ítems 6 |
% |
Ítems 7 |
% |
Ítems 8 |
% |
|
3 |
9,375 |
4 |
12,5 |
5 |
15,63 |
3 |
9,38 |
|
2 |
6,25 |
2 |
6,25 |
3 |
9,375 |
4 |
12,5 |
|
4 |
12,5 |
3 |
9,38 |
4 |
12,5 |
7 |
21,88 |
|
3 |
9,375 |
6 |
18,75 |
5 |
15,63 |
9 |
28,13 |
|
20 |
62,5 |
17 |
53,13 |
15 |
46,88 |
9 |
28,13 |
|
32 |
100 |
32 |
100 |
32 |
100 |
32 |
100 |
Fuente: Puche, 2025
Figura 2

Subdimensión: Bondad
El análisis de la subdimensión Humildad, correspondiente a los ítems 5, 6, 7 y 8, refleja una valoración predominantemente positiva por parte de los estudiantes, evidenciando la presencia de este valor en su convivencia escolar. En el ítem 5, el 62,5 % de los encuestados se concentra en la categoría de mayor puntuación, lo que indica que una amplia mayoría manifiesta actitudes humildes de manera frecuente. De forma similar, el ítem 6 muestra un resultado significativo, con un 53,13 % ubicado en la opción más alta, lo que sugiere que los estudiantes reconocen y practican conductas asociadas a la humildad en diversas situaciones del entorno educativo.
En cuanto al ítem 7, aunque el porcentaje en la categoría superior desciende al 46,88 %, continúa siendo el valor más representativo, lo que evidencia una percepción favorable, aunque con mayor dispersión en las respuestas intermedias. Por su parte, el ítem 8 presenta una distribución más equilibrada, donde el 28,13 % se concentra en las categorías altas, seguido de un 21,88 % en opciones intermedias, lo que sugiere que, si bien la humildad está presente, su práctica no es uniforme en todos los estudiantes. En conjunto, los resultados permiten inferir que la humildad se manifiesta de forma relevante en el grupo estudiado, aunque existen matices en su nivel de interiorización y aplicación cotidiana.
Tabla 3
|
Subdimensión: Justicia |
|||||||
|
Ítems 9 |
% |
Ítems 10 |
% |
Ítems 11 |
% |
Ítems 12 |
% |
|
3 |
9,375 |
5 |
15,63 |
4 |
12,5 |
3 |
9,38 |
|
2 |
6,25 |
3 |
9,38 |
2 |
6,25 |
4 |
12,5 |
|
4 |
12,5 |
4 |
12,5 |
3 |
9,375 |
7 |
21,88 |
|
3 |
9,375 |
5 |
15,63 |
6 |
18,75 |
9 |
28,13 |
|
20 |
62,5 |
15 |
46,88 |
17 |
53,13 |
9 |
28,13 |
|
32 |
100 |
32 |
100 |
32 |
100 |
32 |
100 |
Fuente: Puche, 2025
Figura 3

Subdimensión: Justicia
El análisis de la subdimensión Justicia, correspondiente a los ítems 9, 10, 11 y 12, evidencia una tendencia general favorable en la percepción y práctica de este valor por parte de los estudiantes. En el ítem 9, se observa que el 62,5 % de los encuestados se concentra en la categoría de mayor valoración, lo que indica que una mayoría significativa considera que actúa de manera justa y equitativa en su convivencia diaria. Este resultado refleja una alta internalización del sentido de justicia dentro del entorno escolar.
En el ítem 10, aunque el porcentaje más alto (46,88 %) se mantiene en la categoría superior, se aprecia una mayor dispersión en las respuestas intermedias, lo que sugiere que la práctica de la justicia no es constante en todos los casos. Por su parte, el ítem 11 presenta un comportamiento similar, con un 53,13 % en la opción de mayor puntuación, reafirmando una percepción positiva respecto al respeto de normas y trato equitativo entre compañeros.
Asimismo, el ítem 12 muestra una distribución más equilibrada, donde el 28,13 % se ubica en la categoría superior y un porcentaje relevante en niveles intermedios, lo que indica que, aunque la justicia está presente, aún existen espacios para fortalecer su aplicación sistemática. En conjunto, los resultados reflejan que el valor de la justicia se manifiesta de manera significativa en el grupo estudiado, aunque con distintos niveles de consolidación en la práctica cotidiana.
Tabla 4
|
Subdimensión: Santidad |
|||||||
|
Ítems 13 |
% |
Ítems 14 |
% |
Ítems 15 |
% |
Ítems 16 |
% |
|
3 |
9,375 |
0 |
0 |
2 |
6,25 |
1 |
3,13 |
|
3 |
9,375 |
4 |
12,5 |
0 |
0 |
1 |
3,13 |
|
4 |
12,5 |
7 |
12,5 |
3 |
9,375 |
4 |
12,5 |
|
5 |
15,63 |
9 |
28,13 |
8 |
25 |
2 |
6,25 |
|
17 |
53,13 |
12 |
37,5 |
19 |
59,38 |
24 |
75 |
|
32 |
100 |
32 |
100 |
32 |
100 |
32 |
100 |
Fuente: Puche, 2025
Figura 4

Subdimensión: Santidad
El análisis de los resultados correspondientes a la subdimensión Santidad evidencia una tendencia predominantemente positiva en la percepción y práctica de este valor por parte de los estudiantes. En los ítems 13, 15 y 16 se observa que la mayor proporción de respuestas se concentra en la categoría más alta de la escala, con porcentajes de 53,13 %, 59,38 % y 75 % respectivamente, lo que indica que una mayoría significativa de los encuestados manifiesta conductas asociadas a la vivencia de la santidad de manera frecuente. Estos resultados reflejan una adecuada internalización de este valor cristiano, entendido como la coherencia entre el actuar cotidiano y los principios morales enseñados.
No obstante, el ítem 14 presenta una distribución más equilibrada, con un 37,5 % en la categoría más alta y porcentajes relevantes en niveles intermedios, lo cual sugiere que, aunque el valor de la santidad está presente, aún existen estudiantes que lo practican de forma ocasional o parcial. La presencia de porcentajes bajos en las categorías inferiores indica que son pocos los estudiantes que no manifiestan este valor, pero también pone de relieve la necesidad de reforzar su comprensión y aplicación práctica. En términos generales, los resultados permiten concluir que la santidad es un valor reconocido y practicado por la mayoría, aunque requiere ser fortalecido mediante estrategias pedagógicas continuas que favorezcan su vivencia consciente y constante dentro del contexto escolar.
Los resultados obtenidos en la presente investigación evidencian que la práctica de los valores del cristianismo, particularmente la humildad, la bondad, la justicia y la santidad, se encuentra presente en la convivencia escolar de los estudiantes del 2do año sección B de la Unidad Educativa Nacional Benedicto Mármol; sin embargo, dicha práctica no se manifiesta de manera homogénea ni constante en todos los casos. Si bien una parte significativa de los estudiantes se ubica en los niveles más altos de valoración, también se observan respuestas en categorías intermedias, lo que indica que estos valores aún requieren ser fortalecidos y consolidados dentro del contexto educativo.
Estos hallazgos coinciden con los planteamientos teóricos que señalan que los valores morales del cristianismo, como el amor al prójimo, el perdón y la justicia, continúan siendo relevantes en la sociedad actual y desempeñan un papel fundamental en la formación integral del individuo. No obstante, su interiorización depende en gran medida de la interacción entre la familia, la escuela y el entorno social. En este sentido, la escuela se convierte en un espacio clave para reforzar estos valores, especialmente cuando existen debilidades en el contexto familiar que afectan el equilibrio emocional y conductual de los estudiantes.
Asimismo, los resultados respaldan lo expuesto por diversos autores, quienes afirman que la ausencia o debilitamiento de los valores éticos y cristianos puede derivar en problemas de convivencia, como la agresividad, el incumplimiento de normas y las dificultades en las relaciones interpersonales. En contraste, cuando estos valores son promovidos de manera sistemática mediante estrategias pedagógicas adecuadas, se favorece un clima escolar armónico que contribuye al aprendizaje significativo y al desarrollo socioemocional. De allí la necesidad de diseñar e implementar acciones educativas orientadas al afianzamiento de una ética cristiana inclusiva, adaptada a las realidades contemporáneas y abierta al diálogo con otras corrientes de pensamiento.
A partir del análisis de los resultados, se concluye que los valores morales del cristianismo continúan siendo un referente esencial para la convivencia escolar y la formación ética de los estudiantes. Valores como la bondad, la humildad, la justicia y la santidad constituyen un marco sólido que orienta el comportamiento, fortalece las relaciones interpersonales y contribuye al desarrollo de una cultura de respeto y solidaridad dentro de los ambientes de aprendizaje.
No obstante, los hallazgos reflejan la necesidad de reforzar la práctica cotidiana de estos valores dentro de las aulas de clase, ya que su presencia no es uniforme ni plenamente consolidada en todos los estudiantes. En este sentido, se hace imprescindible que la institución educativa, en conjunto con las familias, implemente estrategias pedagógicas basadas en los valores del cristianismo, que promuevan su vivencia consciente y permanente, garantizando así una convivencia escolar sana y equilibrada.
Entonces, se concluye que promover los valores cristianos en el contexto educativo no solo responde a una necesidad formativa, sino que también representa una oportunidad para enfrentar los desafíos de la sociedad actual desde una ética firme, orientada al amor al prójimo, la justicia y la responsabilidad social. Integrar estos principios en la vida diaria de los estudiantes permitirá formar ciudadanos comprometidos con la construcción de un mundo más justo, solidario y humano, capaz de adaptarse a los cambios sin perder su fundamento moral.
FUENTES CONSULTADAS
Arias, F. (2012). El proyecto de investigación: Introducción a la metodología científica. Caracas: EDITORIAL EPISTEME, C.A. Obtenido de https://abacoenred.org/wp-content/uploads/2019/02/El-proyecto-de-investigaci%C3%B3n-F.G.-Arias-2012-pdf-1.pdf
Balestrini, M (2.001). Cómo se elabora el proyecto de investigación (5° ed.). Caracas. Consultores asociados.
Barth, K. (1963). *Ethics*. New York: Scribner.
Blanco, A.(2007). Formulación y Evaluación de proyectos. Sexta edición. Universidad Andrés Bello. Caracas
Chávez, N. (2007). Introducción a la Investigación Educativa. (4ta Edición).Venezuela Maracaibo
Dawkins, R. (2006). *The God Delusion*. New York: Bantam Books.
Francisco, P. (2015). *Laudato Si': Sobre el cuidado de la casa común*. Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana.
Groome, T. (1998). *Sharing Faith: A Comprehensive Approach to Religious Education and Pastoral Ministry*. San Francisco: HarperSanFrancisco.
Gutiérrez, G. (1971). *Teología de la liberación*. Madrid: Ediciones Sígueme.
Hernández-Sampieri, R., & Mendoza Torres, C. (2018). Metodología de la investigación: Las rutas cuantitativas, cualitativas y mixta. Ciudad de México: McGRAW-HILL INTERAMERICANA EDITORES, S.A. de C. V. Obtenido de http://www.biblioteca.cij.gob.mx/archivos/materiales_de_consulta/drogas_de_abuso/articulos/sampierilasrutas.pdf
MacIntyre, A. (1981). *After Virtue: A Study in Moral Theory*. Notre Dame: University of Notre Dame Press.
Manual De Trabajo de Grado de Especialización Maestría y Tesis Doctorales (2008) Venezuela-Caracas: Fedupel
Neiman, S. (2015). *Why Grow Up?*. Princeton: Princeton University Press.
Ortega y Gasset, J. (1930). *La rebelión de las masas*. Madrid: Revista de Occidente.